Si septiembre dejó una enseñanza, es que el mercado puede contar dos historias completamente diferentes al mismo tiempo.
Por un lado, los grandes índices estadounidenses terminaron el tercer trimestre cerca de máximos históricos, impulsados principalmente por tecnología, inteligencia artificial y las compañías de mayor capitalización.
Por otro, debajo de esa superficie encontramos un mercado mucho más frágil: mayores rendimientos de los Treasury, petróleo elevado, un dólar fortalecido y una participación cada vez más concentrada.
Y octubre comienza precisamente ahí.
Con una pregunta que me parece mucho más interesante que intentar adivinar si el mercado subirá o bajará:
¿Puede la fortaleza de las grandes compañías seguir compensando unas condiciones financieras cada vez más exigentes?
Por ahora, el mercado sigue diciendo que sí.
Pero cada vez necesita más confirmación.
Septiembre dejó una señal importante
Durante septiembre, el S&P 500 y el Nasdaq consiguieron mantenerse cerca de máximos, pero la fotografía interna fue muy diferente.
El Nasdaq-100 terminó septiembre con una ganancia aproximada de 3,3%, mientras que el Russell 2000 cayó alrededor de 5,3% y el Dow Jones perdió 4,1%.
La diferencia se explica en buena parte por la concentración del mercado.
Las compañías de gran capitalización vinculadas a tecnología e inteligencia artificial siguieron recibiendo flujo, mientras que muchas empresas del resto del mercado tuvieron un comportamiento considerablemente más débil.
De hecho, Nasdaq señala que 83% de los componentes del S&P 500 estaban más de 10% por debajo de sus máximos de 52 semanas, mientras que 42% se encontraban más de 20% por debajo.
Esto es importante.
Porque cuando miramos el S&P 500 podemos pensar:
“El mercado está fuerte.”
Pero si miramos debajo del índice podemos encontrar otra historia:
“El mercado está fuerte en determinados nombres.”
Y esa diferencia será una de las cosas que quiero vigilar durante octubre.
El gran protagonista: las tasas
Si tuviera que elegir una variable para explicar buena parte de lo ocurrido durante septiembre, sería el Treasury estadounidense.
El rendimiento del US10Y subió aproximadamente 54 puntos básicos durante septiembre hasta 5,29%, su mayor incremento mensual en cuatro años.
El Treasury a 30 años llegó a alrededor de 5,62%.
No es un movimiento menor.
Y lo más interesante es que ocurrió mientras los índices accionarios continuaban mostrando fortaleza.
Aquí aparece una de las contradicciones más interesantes de este mercado:
tasas ↑
pero Nasdaq ↑
¿Cómo puede ocurrir?
Porque las grandes compañías tecnológicas están siendo impulsadas por expectativas de crecimiento, inversión en inteligencia artificial y resultados empresariales.
Pero eso no significa que las tasas hayan dejado de importar.
Al contrario.
Un Treasury a 10 años más alto aumenta la tasa de descuento utilizada para valorar activos financieros y puede ejercer presión especialmente sobre compañías cuyo valor depende de beneficios esperados muchos años hacia adelante.
Por eso, en octubre quiero seguir una relación muy sencilla:
US10Y → Nasdaq → S&P 500
Si los yields siguen subiendo mientras los índices intentan marcar nuevos máximos, quiero saber cuánto tiempo puede mantenerse esa divergencia.
Y aquí aparece el petróleo
El segundo gran protagonista es el petróleo.
Durante las últimas semanas hemos visto al crudo mantenerse en niveles elevados, con el Brent alrededor de USD 100 y el WTI cerca de USD 90.
Hoy el petróleo retrocede, pero sigue siendo una variable que el mercado no puede ignorar. El WTI se encontraba alrededor de USD 90,20 durante la sesión de este lunes, mientras Brent continuaba cerca de USD 102.
¿Por qué es tan importante?
Porque el petróleo puede afectar nuevamente la inflación.
Y podemos construir una cadena:
Petróleo ↑
→ inflación ↑
→ expectativas de tasas ↑
→ Treasury yields ↑
→ condiciones financieras más restrictivas
→ presión sobre activos de riesgo.
Es decir, cuando miro el petróleo no solamente estoy mirando una materia prima.
Estoy mirando una posible fuente de presión para toda la economía financiera.
Por eso octubre puede convertirse en una pelea entre dos fuerzas:
desaceleración económica, que favorece una Fed más paciente,
versus
inflación energética, que podría obligarla a mantener una postura más restrictiva.
El empleo acaba de cambiar la conversación
Y aquí llega uno de los datos más importantes para comenzar el mes.
El viernes pasado conocimos el informe de empleo de Estados Unidos.
La economía estadounidense agregó solamente 29.000 empleos durante septiembre, mientras que la tasa de desempleo se ubicó en 4,2%.
Además, las cifras de julio y agosto fueron revisadas a la baja en conjunto por 60.000 empleos.
El dato es importante porque confirma que el mercado laboral está perdiendo fuerza.
Pero hay que mirar más allá del número principal.
El desempleo todavía se mantiene relativamente estable dentro de un rango de 4,1%-4,3% desde marzo.
Los salarios, por su parte, continúan creciendo: las ganancias promedio por hora aumentaron 3,0% durante los últimos 12 meses.
Entonces tenemos una situación bastante interesante:
empleo ↓
pero salarios todavía creciendo
y consumo todavía resistente.
Eso no es exactamente una economía colapsando.
Es una economía que empieza a mostrar señales de enfriamiento.
Y para la Fed, esa diferencia importa muchísimo.
¿Qué significa esto para la Fed?
La Reserva Federal tiene que encontrar un equilibrio complicado.
Por un lado:
el mercado laboral pierde fuerza.
Eso puede justificar una política monetaria menos restrictiva.
Pero por otro:
la inflación todavía está por encima del objetivo y el petróleo continúa elevado.
Eso limita cuánto espacio tiene la Fed para relajarse.
Por eso, octubre probablemente no será un mes de simplemente preguntar:
“¿La Fed subirá o bajará tasas?”
La pregunta será:
“¿Qué combinación de inflación, empleo y crecimiento está viendo la Fed?”
Y eso nos lleva directamente al mercado de bonos.
US10Y: el gráfico que quiero tener abierto todo el mes
Para mí, el US10Y será uno de los mejores termómetros de octubre.
Porque puede funcionar como puente entre macro y mercado.
Si los datos económicos empiezan a mostrar una desaceleración más clara y el mercado reduce las expectativas de una política monetaria restrictiva:
US10Y ↓
Y si esa caída viene acompañada de un dólar más débil:
Nasdaq ↑
S&P 500 ↑
Gold ↑
Bitcoin ↑
Pero si ocurre lo contrario:
Petróleo ↑
inflación ↑
expectativas de tasas ↑
US10Y ↑
la presión vuelve a aparecer sobre los activos de riesgo.
Por eso mi lectura no será:
“Nasdaq está alcista.”
Será:
“¿Qué están haciendo simultáneamente Nasdaq, US10Y y DXY?”
Ahí suele estar una parte importante de la historia.
Nasdaq: el líder del mercado
El Nasdaq-100 terminó septiembre con un avance de aproximadamente 3,3%, superando ampliamente a varios segmentos del mercado.
Y esto tiene una explicación.
La inteligencia artificial continúa siendo uno de los principales motores de inversión y expectativas de crecimiento.
Pero octubre puede poner a prueba esa fortaleza.
Porque una cosa es que el Nasdaq suba mientras los yields se mantienen relativamente controlados.
Otra completamente diferente es que siga marcando máximos mientras el Treasury a 10 años continúa alrededor del 5,3%.
Por eso quiero observar tres cosas:
-
US10Y
¿Sube o comienza a estabilizarse?
-
Nasdaq
¿Los máximos vienen acompañados de una estructura saludable?
-
Amplitud
¿Más compañías están participando o la subida continúa dependiendo de un grupo reducido?
Si el índice sigue subiendo mientras la participación mejora, la estructura es mucho más saludable.
Si el índice sube mientras cada vez menos compañías participan, la señal merece más cautela.
S&P 500: no basta con mirar el índice
El S&P 500 tiene exactamente el mismo problema.
El índice puede mantenerse fuerte aunque una parte importante de sus componentes esté debilitándose.
Y esto es algo que debemos tener presente durante octubre.
El S&P 500 Equal Weight acumuló siete semanas consecutivas de pérdidas, una racha que, según Schwab, solamente ha ocurrido en otras dos ocasiones: julio de 2002 y mayo de 2022.
Esto no significa que octubre tenga que convertirse en una repetición de esos episodios.
Pero sí nos dice algo:
la concentración del mercado merece atención.
Si solamente unas pocas compañías mantienen al índice arriba, cualquier cambio en expectativas sobre tecnología, IA o tasas puede tener un impacto mayor.
Oro: ¿refugio o activo sensible a las tasas?
El oro también entra en octubre con una dinámica interesante.
Normalmente pensamos:
incertidumbre ↑ → oro ↑
Pero el oro también tiene una relación importante con los rendimientos reales, el dólar y las expectativas de política monetaria.
Durante septiembre vimos cómo el metal consiguió mantenerse fuerte a pesar del incremento de los Treasury yields.
Eso demuestra que existe una demanda importante detrás del activo.
Pero ahora quiero observar qué ocurre si:
US10Y ↓ + DXY ↓
Ese escenario podría darle todavía más espacio al oro.
Mientras que:
US10Y ↑ + DXY ↑
podría generar presión.
Por eso no quiero analizar XAUUSD de forma aislada.
Quiero cruzarlo con tasas y dólar.
Bitcoin: el termómetro de liquidez
Bitcoin también comienza octubre alrededor de USD 86.000. Hoy avanzaba cerca de 1,8%, mientras el Nasdaq se mantenía cerca de máximos.
Para mí, Bitcoin funciona como otro termómetro del apetito por riesgo.
Pero hay que tener cuidado con simplificar la relación.
Bitcoin puede beneficiarse de:
liquidez ↑
dólar ↓
expectativas de tasas ↓
apetito por riesgo ↑
Pero también puede reaccionar violentamente cuando cambia el sentimiento.
Por eso, durante octubre quiero observar especialmente si Bitcoin consigue acompañar los movimientos de Nasdaq y si los Treasury yields empiezan a relajarse.
El dólar: el cuarto jugador de la partida
No podemos dejar fuera al DXY.
Porque el dólar conecta varios de estos mercados.
Un dólar fuerte puede:
-
aumentar la presión sobre materias primas denominadas en USD;
-
dificultar las condiciones financieras globales;
-
afectar a empresas estadounidenses con ingresos internacionales;
-
generar presión sobre activos de riesgo;
-
competir con el atractivo relativo del oro.
Hoy el DXY se encuentra alrededor de 102,2 y avanzaba durante la sesión.
Por eso mi tablero de octubre queda así:
Petróleo → inflación → Fed → US10Y → DXY → Nasdaq/S&P → Gold/BTC
Cuando una variable cambia, quiero observar cómo se transmite hacia las demás.
Octubre: el calendario que puede mover el mercado
Y aquí llegamos a una de las partes más importantes de la previa.
Porque tener una opinión sobre el mercado sirve de poco si no sabemos cuándo puede cambiarla.
-
7 de octubre — Minutas de la Fed
Se publican las minutas de la reunión del FOMC de septiembre.
Será importante entender qué tan divididos estuvieron los miembros y cómo están evaluando el equilibrio entre inflación y empleo.
-
14 de octubre — CPI
El dato de inflación al consumidor de septiembre será uno de los eventos más importantes del mes.
Aquí el mercado buscará confirmar si las presiones inflacionarias continúan moderándose.
-
15 de octubre — PPI
Al día siguiente tendremos el índice de precios al productor.
Puede aportar información adicional sobre las presiones de costos que eventualmente terminan trasladándose al consumidor.
Ambos datos están programados para las 8:30 a. m. ET.
-
16 de octubre — Import & Export Prices
Otro dato que puede aportar información sobre las presiones de precios externas y el comportamiento del comercio internacional.
-
27–28 de octubre — FOMC
Este será probablemente el gran evento monetario del mes.
La reunión del FOMC está programada para el 27 y 28 de octubre, con decisión y conferencia de prensa el día 28.
Y para entonces el mercado ya habrá tenido tiempo de procesar:
empleo + CPI + PPI + petróleo + resultados empresariales + Treasury yields.
La decisión de la Fed será la conclusión de toda esa información.
Y no podemos olvidar los resultados empresariales
Octubre también significa temporada de resultados.
Y esto es especialmente importante después del comportamiento que vimos en septiembre.
El mercado necesita comprobar si las grandes compañías que están sosteniendo los índices realmente pueden entregar el crecimiento de beneficios que justifica sus valoraciones.
Esta semana ya tenemos resultados de compañías como RPM International, Constellation Brands, Levi Strauss, Applied Digital, PepsiCo y Delta Air Lines.
Más adelante llegará el grueso de los resultados de las grandes tecnológicas.
Y aquí aparece otra variable que quiero seguir:
earnings vs. yields.
Si las ganancias empresariales crecen con suficiente fuerza, pueden compensar parte de la presión generada por unas tasas elevadas.
Pero si los yields suben y las expectativas de beneficios comienzan a bajar, la combinación puede ser mucho más incómoda.
Las cinco preguntas que me llevo para octubre
Después de todo lo anterior, estas son las preguntas que quiero tener presentes durante el mes:
1. ¿El empleo seguirá enfriándose?
Si continúa deteriorándose, aumentará la presión para una Fed más paciente.
2. ¿La inflación continuará moderándose?
Aquí el CPI y el PPI serán fundamentales.
3. ¿Qué hará el US10Y?
Para mí, esta será una de las variables más importantes.
4. ¿El petróleo volverá a acelerar?
Porque podría cambiar completamente la narrativa de inflación.
5. ¿El mercado seguirá dependiendo de unas pocas compañías?
Si la amplitud mejora, sería una señal saludable.
Si la concentración aumenta, habrá que prestar más atención.
Tres escenarios para octubre
-
ESCENARIO 1 — Desinflación + empleo débil
Inflación ↓
Empleo ↓
Fed más paciente
US10Y ↓
DXY ↓
En este escenario podríamos tener un entorno favorable para:
Nasdaq +
S&P 500 +
Gold +
Bitcoin +
Especialmente si los resultados empresariales continúan fuertes.
-
ESCENARIO 2 — Economía resistente + inflación persistente
Empleo estable
Consumo fuerte
Petróleo elevado
Inflación persistente
US10Y ↑
Aquí el mercado podría seguir subiendo, pero probablemente con mayor selectividad.
Tecnología y compañías con crecimiento fuerte podrían continuar liderando, mientras sectores más sensibles a tasas tendrían mayores dificultades.
-
ESCENARIO 3 — Shock energético
Este es el escenario que más rápidamente podría cambiar la narrativa.
Petróleo ↑↑
Inflación ↑
Expectativas de tasas ↑
US10Y ↑
DXY ↑
Risk-off
Aquí la pregunta ya no sería cuánto puede subir el Nasdaq.
Sería:
¿Cuánto puede resistir la renta variable mientras las condiciones financieras se endurecen?
Mi tablero para octubre
Si tuviera que resumir todo el mes en un solo tablero, sería este:
|
Variable |
Qué quiero observar |
Por qué importa |
|---|---|---|
|
US10Y |
Dirección de los yields |
Condiciones financieras |
|
WTI / Brent |
Presión sobre el petróleo |
Riesgo inflacionario |
|
DXY |
Fortaleza del dólar |
Liquidez y activos globales |
|
Nasdaq 100 |
Máximos + amplitud |
Apetito por crecimiento |
|
S&P 500 |
Participación interna |
Salud del mercado |
|
Gold |
Reacción a tasas y dólar |
Inflación/refugio |
|
Bitcoin |
Liquidez y risk appetite |
Activo de mayor beta |
|
CPI / PPI |
Dirección de inflación |
Expectativas Fed |
|
Empleo |
Deterioro o estabilización |
Política monetaria |
|
Earnings |
Beneficios vs. valoraciones |
Justificación fundamental |
Este es el mapa que voy a utilizar durante el mes.
Mi lectura
Octubre empieza con una paradoja.
La economía muestra señales de enfriamiento.
La inflación todavía no está completamente controlada.
El petróleo continúa elevado.
Los Treasury yields están cerca de máximos de dos décadas.
Y, aun así, el Nasdaq y el S&P 500 siguen cerca de máximos.
Eso me dice algo:
El mercado todavía tiene confianza.
Pero esa confianza está siendo puesta a prueba.
Por eso no quiero empezar octubre intentando decidir si será alcista o bajista.
Quiero empezar con un mapa.
Macro → expectativas → yields → dólar → índices → commodities → confirmación.
Y a partir de ahí, cada semana vamos actualizando la lectura.
Porque el mercado no nos debe una dirección.
Nosotros tenemos que estar preparados para reconocerla cuando aparezca.
Menos predicción. Más confirmación.
Y esa será, para mí, la idea central de octubre.
La Previa del Mes · Octubre 2026
Análisis educativo e informativo. No constituye recomendación de inversión.